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Personalidad y relaciones

Sergio Altesor Ramos, M.Div.


Características de una personalidad madura

      ¿Cuáles podrían ser las caracteristicas de una personalidad “madura”? ¿Cuándo es posible aseverar que un ser humano ha alcanzado madurez? Entre esos rasgos que destacan una personalidad plena, crecida o desarrollada, podriamos nombrar:

◘ la estabilidad emocional
◘ el conocimiento de sí mismo
◘ la capacidad de autocrítica
◘ la capacidad de decisión responsable
◘ la fuerza de voluntad y de convivencia
◘ la autenticidad de sus valores e ideales, sostenidos en un estilo de vida mas o menos estable.

      Todas estas características toman en cuenta a la persona como tal y su relación con los “otros”. Por tanto estamos asumiendo que el desarrollo sano de una persona solo es posible en la vida comunitaria. El individuo huraño no lograra desarrollar su personalidad en plenitud. Esto no es sinonimo a decir que las personas menos simpáticas o las introvertidas no han desarrollado sus personalidades, sino que cualquiera sean los rasgos de su persona, para crecer como un “yo” debe tratar con los “ellos”. Únicamente tratando a los demás crecemos como individuo social.

La senda hacia la madurez

      Lo que es “mío” y solamente “mío” me concientiza de ser un individuo, pero sólo lo que es nuestro nos madura como seres humanos afables. “Lo que me da conciencia de ser una persona, es el estar en relación con otro, con el “tú”. No soy un verdadero hombre o mujer sin los demás hombres y mujeres. Dios no planeó al ser humano como un ente autónomo. Cada mortal necesita a Dios y a sus semejantes, y en dicha comunión encuentra el crecimiento propio.

      Toda la ley se resume en ama a tu prójimo como a ti mismo (Ga. 5:14). Los dos mayores mandamientos son: ama a Dios por sobre todo los demás y ama a los demás como a ti mismo (Mt. 22:37-40). Los dos mandamientos se resumen en: amor (Ro. 13:10). Sólo es posible amar y ser amado cuando existe relación. Cumplir estos mandamientos demanda comunión espiritual y relaciones humanas.

       Crecimiento demanda comunión y separación por parte de cada persona en relación a los demás. La comunión saludable implica separación. Para integrarme a los demás debo reconocer mi individualidad. El doctor M. Scott Peck dice al respecto que “aunque nutrir el crecimiento espiritual de alguien más, tiene el efecto de la nutricion propia, una caracteristica mayor del amor genuino es que la distinción entre sí mismo y los otros es siempre mantenida y preservada. El genuino amor continuamente percibe al ser amado como a una identidad totalmente separada.”2 Dios nos pide unidad, no uniformidad. ¿Por qué? Porque aunque somos diferentes, podemos y debemos amar a los demás. Amar es un acto de madurez. Amar es primero una decisión, a la que después le acompanará un estado emocional.

      El apóstol San Pablo denuncia las pésimas relaciones humanas entre los hermanos que habitaban la región de Galacia. Dice que ellos se “mordían” y “comían” los unos a los otros (Ga. 5:15). ¿Como reaccionariamos si tenemos a tres colegas “mordiendonos” la reputación? ¿Golpeariamos con el revanchismo a tales amigos, hermanos o compañeros antropófagos? ¿Acaso les dariamos la otra mejilla? ¿Como podriamos amarles? Nuestra conducta revelará nuestro estado de carnalidad o de fruto espiritual maduro. Sólo la ética del amor es la ética de Dios.

       La comunión siempre es una relación espiritual, sea con la divinidad, el cónyuge, el vecino o un amigo. Quizás durante las largas horas del dia un creyente trate con una veintena de personas, pero no con todas ellas logre estar en comunión. Mientras que el conocimiento exhaustivo del corazón humano es exclusivo de Dios, por otra parte la responsabilidad de relacionarnos mejor, es nuestra. Los pecados contra las buenas relaciones humanas no son conforme al corazón de Dios. Dios llama a su gente a amar a los demás. ¿Cómo demostrarlo? Obedeciendo sus mandamiento de amarnos los unos a los otros (condiscípulos) y amar incluso a los enemigos (implicando a cada persona antipática, incluyendo a los opositores más acérrimos).
       –Las familias más fuertes, están compuestas por integrantes de personalidades maduras, que mantienen relaciones sanas–.

EJERCICIOS DE REPASO Y REFLEXIÓN

“Tal como soy: un ensayo sobre mi personalidad”.
Para escribir este ensayo sobre usted mismo, siga los siguientes pasos:

1. Entreviste a tres personas que le conozcan desde hace tiempo y a dos conocidos recientes. ¿Qué impresión tienen de usted?
2. Incluya su propio auto análisis: características, debilidades, fortalezas, experiencias le marcaron, etc.
3. El último párrafo del ensayo describirá, entre 30 a 60 palabras su persona. Comiéncelo asi: “Yo soy...”.

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Notas al término:
1. Paul Tournier, El personaje y la persona, p. 15.

2. M. Scout Peck, The Road Less Traveled: A New Psychology of Love, Traditional Values and Spiritual Growth, pp. 160, 1661.
 

Este articulo es un fragmento extraido de:
Copyright © Sergio Altesor Ramos,

Como Relacionarse Mejor: Manual de tecnicas para desarrollar relaciones mas satisfactorias, dinamicas y duraderas. Miami, FL: Editorial ABC, 2007.

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