La educación sexual en el hogar
Dr. James Dobson
¿Cuándo empiezan a desarrollar su naturaleza sexual los niños? ¿Ocurre esto de modo súbito durante la pubertad?
No, ocurre mucho antes de la pubertad. Quizás el hecho científico más importante que sugirió Freud fue que los niños no son asexuales. Afirmó que la gratificación sexual empieza ya en la cuna y está asociada con la alimentación. La conducta durante la infancia es influenciada considerablemente por la curiosidad e interés sexual, aunque las hormonas no actúen en plena fuerza hasta el inicio de la adolescencia. No es raro que un niño de cuatro años tome mucho interés en la desnudez y en las características sexuales de los niños en comparación con las niñas. Este un momento importante para la formación de las actitudes sexuales ; los padres deberían tener cuidado en no manifestar desagrado o desaprobación extrema de esta clase de curiosidad, aunque harán bien frenando o inhibiendo la actividad sexual declarada como resultado de la educación deficiente o impropia durante los primeros años de la infancia.
¿Qué hay que enseñar a los niños sobre el sexo y cuándo ha de empezar esta instrucción?
En el caso de los padres que pueden manejar el proceso instructivo de modo correcto, la responsabilidad de la educación sexual debe ser retenida en la casa. Hay una tendencia creciente a quitar todos los aspectos de la educación de las manos de los padres, cuando no son ellos los que de modo espontáneo dejan de ejercerlo. Esto no es prudente. En la educación sobre los asuntos sexuales, de modo particular, el mejor enfoque es el de empezar en la primera infancia y continuar a lo largo de los años, siguiendo una pauta de franqueza, sinceridad y claridad. Sólo los padres pueden proporcionar esta instrucción tan prolongada.
Las necesidades de información y guía que tiene el niño raramente se pueden cubrir en una sola dosis, una conversación dedicada al tema, dirigida por un padre o madre, de mala gana, y nervioso, cuando el niño se acerca a la adolescencia. Ni tampoco puede un programa educativo formar fuera de la casa ofrecer las mismas ventajas derivadas de la iluminación gradual que empieza durante el tercer o cuarto año de la vida y alcanza su culminación en la pubertad.
Ni mi marido ni yo nos sentimos cómodos hablando de cosas sexuales con nuestros niños. El cree que es en la escuela donde debe proporcionárseles la educación y yo que es nuestra. ¿Debo forzarme a hablar con ellos de este tema tan difícil?
A pesar que es deseable de que la educación sexual sea manejada por padres que sean hábiles para hacerlo, hay que admitir que muchos padres piensan que no son capaces de hacerlo. No se consideran calificados y se muestran reacios a hacerlo. Sus propias inhibiciones sexuales les hacen en extremo difícil hacerse cargo de esta tarea con tacto y acierto. En casos de familias así que no pueden enseñar a sus hijos los detalles de la reproducción humana, es mejor que otros se encarguen de esta importante función. Estoy convencido de que el mejor lugar para hacerlo es en la iglesia, que debe proporcionar apoyo para sus miembros, puesto que a la enseñanza de la anatomía y fisiología de la reproducción puede añadir con autoridad la moralidad y la responsabilidad del sexo. Por desgracia, son muchas las iglesias que se resisten a aceptar esta asignación, dejando a las escuelas públicas que lo hagan.
¿Cree usted en el <estandar doble>, o sea que las niñas tengan que permanecer vírgenes mientas que los chicos son libres para experimentar sexualmente?
No, de modo enfático. No hay distinción alguna en la Biblia, que ha de ser el estándar por el cual se juzga la moralidad. El pecado es pecado lo mismo si lo comenten lo varones que las hembras.
En nuestra casa hemos ido muy lentamente para referirnos a la educación sexual. De hecho, nuestra hija tiene ya once años, y aún no hemos empezado a darle instrucciones específicas. ¿Es demasiado tarde o hay tiempo para prepararla para la adolescencia?
Esta situación no es ideal, naturalmente, pero tenéis que hacer planes para utilizar su programa educativo antes de que el niño entre en la pubertad (el período del rápido desarrollo sexual en la primera adolescencia). La pubertad suele empezar entre los diez y los doce años para las chicas, y los doce y catorce años para los chicos. Una vez se ha entrado en este período, los adolescentes se sienten incómodos al hablar de temas sexuales con sus padrea. Los adolescentes se molestan de que los adultos se entrometan con ellos en esta edad, y prefieren que no se hable de sexo en la casa. Tenemos que respetar sus deseos. Sólo debemos usar los diez años que anteceden a esta fechas señaladas para proporcionarles la comprensión de la sexualidad humana: después que se ha construido este fundamento, sólo podemos servir como recurso si el hijo quiere acudir a nosotros como consulta.
¿Qué debo considerar cuando hablo del tema sexual con mi hijo o hija antes de la adolescencia?
Como preparación para estad discusiones puede serte útil revidar la lista de diez temas que se cita a continuación. Hay que tener ideas claras de lo que se va a decir sobre cada uno de estos temas:
El papel de la relación sexual en el matrimonio.
La anatomía y fisiología del hombre y la mujer.
El embarazo y el proceso del nacimiento.
Las poluciones nocturnas (los sueños húmedos).
La masturbación.
La culpa y las fantasías sexuales.
La menstruación.
La moralidad y la responsabilidad en el sexo.
Las enfermedades venéreas.
Las características sexuales secundarias que van a tener lugar debido a cambios hormonales: el pelo público, el desarrollo sexual general, el aumento de interés en el otro sexo, etc.